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Mi Tablet se Bloquea Mucho ¿Cómo lo Soluciono?

22 mayo, 2019

Es una horrible situación cuando tu tablet se congela. Afortunadamente, existe más de una forma de solucionar esta molesta situación, independientemente de cuál sea la tablet que tienes y de lo grave que puede ser el fallo.

Sin embargo, es importante mencionar que, para evitar este tipo de inconvenientes, te asegures de limpiar periódicamente tu tablet de aquellas apps que no utilices, así como también es importante cerrar las aplicaciones cuando no se están utilizando, ya que limitan la memoria y hacen a los dispositivos proclives a los cuelgues.

Para que ya no te compliques la vida con métodos engorrosos, aquí te traemos 5 sencillas soluciones para cuando se congela tu tablet.

Reinicia tu tablet

La solución más común, antigua y práctica cuando tu tablet se congela es reiniciarla. Hacer esto es tan sencillo como mantener presionado durante algunos segundos el botón para apagar. Luego de esto tu dispositivo se reiniciará para luego volver a encenderse con normalidad.

Cabe mencionar que en algunos modelos el botón de apagado no sirve para aplicar esta solución. No obstante, cuentan con un agujero minúsculo marcado por la palabra “RESET”. Dentro de él hay una tecla diseñada para liberar a tu tableta de su congelamiento.

Bastará que, valiéndote de un objeto pequeño como bien podría ser un clip, toques la tecla en el fondo del agujero. Cuando lo hayas hecho tu tablet deberá reiniciarse de la misma manera que con los modelos que sólo requieren dejar presionado el botón de apagado.

Aplica un apagado forzoso

Si no te convence del todo el método anterior, debes saber que ciertas tabletas cuentan internamente con la capacidad de forzar el apagado.  Para saber si la tuya es una de estas lo único que tienes que hacer es presionar paralelamente el botón de volumen “+”, además del botón de apagado.

Si la tablet es compatible con este método saldrá en pantalla un mensaje solicitando que se confirme que se quiere apagar el sistema.  Sólo tendrás que confirmar que sí. Luego bastará con que vuelvas a encender el dispositivo para verlo funcionando con normalidad.

Deja que se agote la batería

Puede que no sea la opción más práctica, pero es una solución muy eficaz en los casos de congelamiento más extremos. Tendrás que tener cierto grado de paciencia dependiendo de qué tan cargado esté tu dispositivo, pero cuentas con la ventaja de que siempre funciona.

Hay que decir que, si el diseño de tu modelo lo permite, también puedes remover  la batería para acelerar esta tarea, lo cual funcionaría de la misma forma.

¿Qué hacer si mi tablet es iPad?

En caso de que tu tablet sea iPad, se aplica una solución alternativa diferente a todas las ya mencionadas. Tendrás que tocar el botón de inicio, el cual está ubicado en la parte de debajo de la pantalla, tiene forma redonda y está junto al botón de apagado.

Deberás presionar dicho botón junto al de apagado al mismo tiempo. Para esto deberás de esforzarte por mantener cierto grado de coordinación, ya que de otro modo no tendrá ningún efecto.

Congelamiento de aplicaciones en iPad

En caso de que el congelamiento no sea completo, sino que se limita a único programa, no tienes que recurrir al método anterior, sino que bastará con presionar sólo el botón de inicio. Luego volver a presionarlo dos veces seguidas.

En la pantalla que saldrá deberás de ubicar el programa congelado mediante el navegador horizontal. Una vez que lo encuentres sólo tendrás que arrastrarlo rápidamente hacia arriba y se cerrará automáticamente.

Recomendaciones finales

Como siempre es mejor prevenir los problemas que enfrentarlos, es necesario recomendarte que te no sobrecargues tus tableta de aplicaciones. No sólo cuando las utilices, sino a la hora de instalarlas.

La razón más común de los congelamientos tiende a ser que se sobrecarga el sistema por exigirle una capacidad de procesamiento muy superior de la que posee. Así mismo, debes tener cuidado al instalar aplicaciones de terceros fuera de las tiendas oficiales.

Muchos virus y aplicaciones maliciosas tienden a limitar el funcionamiento de los dispositivos, lo que los hace más proclives a caer en congelamientos.